Homeopatia para adelgazar

miércoles 26 de mayo de 2010

La homeopatía no ofrece milagros para perder peso, pero una estrategia conjunta de medicamentos homeopáticos, dieta y ejercicio físico puede resultar muy eficaz para todas aquellas personas con sobrepeso que quieran adelgazar de una forma equilibrada y duradera. El tratamiento, como es habitual en homeopatía, es totalmente individualizado. Al no ser invasivo y carecer de toxicidad, interacciones y efectos secundarios, puede seguirlo cualquier persona.

En la consulta
Cuando una persona con un ligero sobrepeso o con obesidad decide adelgazar y acude a la consulta de un médico homeópata, éste le realiza un amplio interrogatorio sobre sus síntomas particulares y los rasgos de su personalidad. A continuación, le hace una exploración clínica y una serie de pruebas complementarias con el fin de recoger todos los datos clínicos y biográficos necesarios que permitan elegir el remedio homeopático adecuado. Este remedio se combina luego con una dieta personalizada y la práctica de ejercicio aeróbico regular.
«El objetivo es que se produzca un cambio en la actitud del paciente frente a la alimentación a fin de que logre recuperar un peso aceptable o ideal, guardando siempre una relación y unas proporciones respecto a su propia constitución. La pérdida de peso se producirá de manera lenta y gradual», explica Roberto Ordóñez, especialista en Homeopatía y Medicina Familiar y Comunitaria y secretario de la Sociedad Española de Medicina Homeopática.
Existen muchos medicamentos homeopáticos para combatir el sobrepeso y la obesidad. Algunos están indicados en casos en que se produce un sobrepeso temporal, provocado por un aumento del apetito como consecuencia de estados de ansiedad. Es el caso de Ignatia amara, Anacardium orientale o Nux vomica.
Otros medicamentos se prescriben en casos de sobrepesos constitucionales que se mantienen a lo largo del tiempo, como Sulfur, Calcarea carbonica, Thuya occidentalis o Kalium carbonicum.
«Cada uno de estos medicamentos está indicado para personas con tendencia a abusar de algunos alimentos, con cierta constitución, una determinada distribución de la grasa corporal, características de circulación que pueden influir en la retención de líquidos y tendencia a descompensaciones emocionales propias –como la ansiedad o la depresión– que desencadenan a veces la sobreingesta», asegura Roberto Ordóñez.
El mecanismo por el que actúan estos medicamentos no es, sin embargo, el mismo que el de los medicamentos convencionales empleados en programas de adelgazamiento. «Ningún remedio homeopático adelgaza aumentando el metabolismo o quitando el hambre», explica el especialista.

Unos kilos de más
El caso de Eulalia de Barutell es un ejemplo del primer caso, en que el sobrepeso es temporal. Durante toda su vida, por motivos profesionales, ha tenido que vivir en diferentes países y la adaptación no ha sido fácil. «Siempre que he cambiado de residencia, he engordado algunos kilos. En primer lugar, porque tardas un tiempo en adaptarte a la gastronomía del país y comes más hasta que te haces con tu propia dieta. Y, en segundo lugar, porque siempre se producen situaciones de estrés y ansiedad», explica.
Hace dos años Eulalia fijó su residencia definitivamente en España, pero antes había estado en Chile y en México. Fue precisamente en Chile donde conoció la homeopatía. «Allí está muy extendida y casi todo el mundo acude a estos especialistas. Una amiga me recomendó un médico y decidí ir a la consulta», recuerda. «Me hizo muchas preguntas personales... Finalmente, después de tener en cuenta mis circunstancias personales y mi historia clínica, me recomendó que siguiera una dieta, practicara ejercicio y tomara unas gotas de Fucus y Anacardium orientale. Tenía que tomar 30 dosis durante el día repartidas entre las tres comidas».
La dieta que el médico prescribió a la paciente era rica en frutas y verduras y muy pobre en grasas. «Las comidas se componían de verduras y carne o pescado asado o a la plancha con fruta. En el desayuno se incluían hidratos de carbono y las cenas eran ligeras. Me recomendaba también que comiera a media mañana y a media tarde», afirma ella.
Con los medicamentos, la dieta y el ejercicio, Eulalia consiguió perder los kilos que le sobraban en aquella ocasión. Después volvió a seguir el tratamiento en otras ocasiones, con igual resultado.

Fácil de seguir
El tratamiento es, además, fácil de seguir. El médico suele recomendar una revisión continua para controlar el peso, normalmente una vez por semana. La medicación se comprueba y revisa cada dos o tres meses, por si es necesario introducir algún cambio.
La duración depende de cada paciente y del grado de sobrepeso u obesidad, aunque los médicos recomiendan una pérdida gradual para que el organismo se adapte mejor. Eso sí, es básico seguir a rajatabla las indicaciones del profesional respecto la medicación, la dieta y el ejercicio.

Falsos remedios homeopáticos
Si se es riguroso, los resultados son excelentes. Pero hay que ser cuidadoso. Los médicos homeópatas advierten a los pacientes de los tratamientos sin esfuerzo que se anuncian con pastillas mal llamadas homeopáticas, que contienen en su composición anfetaminas, diuréticos, laxantes u hormonas tiroideas que pueden causar graves problemas de salud.
Es conveniente, por lo tanto, acudir a la consulta de un médico especialista en homeopatía que valore el tipo de obesidad y que pueda detectar los posibles problemas médicos asociados.

Fuente: www.cuerpoymente.es

http://www.wikio.es