Perder peso a ritmo militar

martes 4 de mayo de 2010

Nada de pastillas, de clínicas, o ni de dietas que nadie puede recordar. Lo último para perder esos kilos de más es una semana matándote a hacer deporte bajo las estrictas órdenes de militares de la Armada Inglesa. La publicidad del primer campamento de estas características que se realiza en España («Spanish Boot Camp de Mark Anthony) promete «perder al menos una talla», «descubrir la fuerza y «la potencia que hay en tí» y hasta «recuperar las riendas de tu vida» gracias a la práctica diaria de ejercicio y a una nutrición equilibrada.
¿Cómo? Con sacos de tierra, ruedas de coche, clases de boxeo, o marchas de varios kilómetros por la montaña, acompañados de una ingesta de unas 1.500 calorias diarias repartidas en cinco tomas, en las cuales no hay apenas sal, azúcares, harinas, ni por supuesto alcohol.
Es sólo una semana (en Estados Unidos duran hasta seis), y casi todo lo demás ya lo he probado. ¿Por qué no esto? Este es el diario en primera persona del primer campamento de estas caracteristicas realizado en la espectacular finca de La Jarilla, en Granada (www.lajarilla.net).
PRIMER DÍA
Arrepentimiento
Veo por primera vez las caras de mis compañeras de calvario. Ya me estoy arrepintiendo. No por ellas, sino por el drama que intuyo que me espera. A nuestra llegada tenemos la primera toma de contacto con los militares responsables de la semana.
Por la noche, mi compañera de cuarto me enseña una bolsa de un kilo de frutos secos. Seremos buenas amigas.
SEGUNDO DÍA
Abandonar
Nos levantan a las 6:00 de la mañana. A partir de ahora, así será todos los días. Después del desayuno, media hora para hacer la digestión antes de formar para salir a correr durante media hora. Después habrá un pequeño test para determinar nuestra forma física que incluirá una carrera de 1.500 metros y cuántas abdominales seamos capaces de hacer en dos minutos.
A las 10:00, tras un pequeño aperitivo, y cuando ya pienso que lo he hecho todo en la vida, empezamos de nuevo a realizar infinitos ejercicios de gimnasia, que incluyen flexiones, tríceps, glúteos, lumbares...
Hacia las 12:30 llega la ansiada hora de la comida. Tengo mucha hambre, no sé si voy a poder resistir el tamaño de las raciones. ¡Son un tercio de lo que como yo normalmente!
Por la tarde hacemos la primera marcha por la montaña. Son cerca de 4 kilómetros por el paraje incomparable de La Jarilla. Hacia la mitad del camino, una de las chicas rompe a llorar desconsoladamente. Dice que es lo más duro que ha hecho en su vida. Al volver a la finca, tenemos una hora más de ejercicios y yo pienso en la mejor manera de volver a casa cuánto antes.
TERCER DÍA
Sentirse mejor
El horario marcial del día anterior se repite. Entre la carrera de la mañana, el millón de ejercicios del medio día,y la marcha de la tarde se jalonan comentarios que has oído o leído millones de veces como que «el ejercicio debería ser tan importante como ducharte o comer», porque «hace que el resto del día te sientas mejor, estés menos cansado, más alerta, e incluso que estés más feliz». Confienso que al acabar el segundo día me siento un poco mejor, y ya no sueño con desertar a toda costa.
CUARTO DÍA
Incluso bien
Hoy la primera carrera es a las 7.30, pero luego llegan los abdominales, las flexiones, los ejercicios con la pesadísima rueda de coche, o con el saco de arena.
Aunque la rutina de ejercicios extenuantes se sucede, hoy diría que me siento con fuerza e incluso bien. Para colmo, constato que no estoy pasando hambre con las escasas porciones. Los frutos secos ni los hemos tocado.
¿Al final va a ser verdad que se puede comer casi un tercio menos de lo que ingerimos?
QUINTO DÍA
Más vitalidad
Hoy «sólo» hacemos una marcha por las Alpujarras que es un regalo del cielo. Estamos entrenadas, y sorpesa, ¡no tenemos agujetas!. La monitora explica que se debe en parte a los exhaustivos estiramientos que realizamos siempre antes y después del ejercicio. «La flexibilidad es casi tan importante como el propio ejercicio», dice.
SEXTO DÍA
Mucho cansancio
Más carreras, circuitos con los sacos de tierra, con la comba, y al final, clase de boxeo y defensa personal. Hoy es el último día de ejercicios completo. Estoy muy cansada, pero aún así, intento memorizar todo lo que nos enseñan. Se trata de que todo lo que aprendemos podamos utilizarlo luego en casa, en el jardín, o un parque público.
SÉPTIMO DÍA
Propósito de enmienda
Salimos a correr a las 6.15 de la mañana y después nos pesan. Sólo he perdido un par de kilos pero me siento fuerte. Nos vamos. Pregunto a mis compañeras. Todo apunta a que no va a cambiar nuestras vidas de una forma drástica como dice el folleto pero sí que nos vemos capaces de hacer deporte más a menudo. ¿Objetivo conseguido?.

Fuente: ABC.es

http://www.wikio.es