Recomendaciones contra el insomnio

lunes 17 de mayo de 2010

Dormir bien es la clave de una buena salud, que incluye el equilibrio tanto físico como mental.
Como norma, una tercera parte de nuestra vida la pasamos durmiendo, en ese mundo fantástico y desconocido del sueño, los sueños nos desvelan muchos de los mensajes ocultos de nuestro carácter.
El sueño se puede estudiar mediante unos electrodos que captan y registran las ondas cerebrales. Estos electrodos se suelen poner en la zona del cráneo, alrededor de los ojos, en el mentón y en el tórax. Con éste método se ha podido hacer una división de las diferentes etapas del sueño, según el tipo de ondas registradas.
En primer lugar nos encontramos con el estado de vigilia, que es el de ausencia de sueño.
En estado de calma se observa un aumento del número de ondas alfa. Se habla del estado Alfa refiriéndose al que se consigue mediante la meditación, el yoga y otras técnicas de relajación.
El primer tipo de sueño, aunque no el más superficial, ni tampoco el que se produce necesariamente al iniciar el sueño se llama sueño paradójico, en ésta etapa los movimientos de los ojos son rápidos,el tono muscular está muy distendido y se producen ondas del tipo theta. En ésta fase se producen los sueños y las pesadillas. Los sueños, que en muchos casos son surrealistas, están relacionados con los acontecimientos de la vida cotidiana, modificados por el incosciente
El sueño paradójico es el primero en registrarse en el feto, se aprecia a partir de la 27ª semana de gestación.
En segundo lugar, tenemos el sueño lento, en el que se diferencian 4 estadíos.
En el sueño lento los movimientos de los ojos van más despacio y el tono muscular es más rígido
En la fase 1 del sueño lento se encuentran ondas theta.
En la fase 2 se entremezclan las ondas theta, las ondas k y los husos rápidos.
En la fase 3 empiezan a aparecer las ondas delta.
En la fase 4 más de la mitad de las ondas cerebrales registradas son de tipo delta.
El sueño lento aparece en el feto a partir de la 30 semana de gestación, tres semanas después que el sueño lento.
Como sabemos existen personas a las que se les pegan las sábanas y otras que necesitan pocas horas para disfrutar de un profundo y reparador descanso, dormir más horas no significa, necesariamente descansar más.
Aproximadamente un 30% de las personas adultas sufren insomnio, el insomnio se produce cuando haber dormido pocas horas ocasiona al día siguiente una disminución de la capacidad intelectual y motora, irritabilidad, somnolencia y sensación de fatiga.
Existen dos tipos principales de insomnio
El primero consiste en la dificultad para dormirse, que es más propia en los jóvenes adultos, mientras el segundo consiste en la imposibilidad de mantener el sueño durante varias horas, más común a partir de los 40 años.
El insomnio está provocado por varias razones:
La edad. A mayor edad, más posibilidad de padecerlo.
La falta de actividad física o psíquica; la vida sedentaria provoca menor fatiga.
El miedo a no dormir provoca una anticipación de las consecuencias que la falta de sueño puede originar al día siguiente, la preocupación por el insomnio se convierte en causa y efecto a la vez, entrando en un círculo cerrado.
En la actualidad las marcas de medicamentos para dormir son muy numerosas,
En España el elevado consumo de tranquilizantes confirma el abundante uso de fármacos de la familia de las benzodiazepecinas que se utilizan para el tratamiento de la ansiedad, la depresión y el insomnio.
El problema del uso de éstos fármacos reside en la tolerancia (en la medida en que se usan con regularidad se necesita aumentar la dosis de fármaco para conseguir los mismos efectos) y dependencia que provocan, en un primer momento se toman para dormir mejor, pero al final no se puede dormir sin ellos.
En caso de personas que consumen regularmente medicación de éste tipo, la retirada del fármaco ha de ser lenta y gradual.
Recomendaciones
A menudo el insomnio es producto de una vida sedentaria, es recomendable hacer ejercicio diariamente para ir a la cama cansados, con ganas de dormir, pero el ejercicio ha de ser moderado porque todo exceso estimula nuestro sistema nervioso.
La rutina en nuestros actos, la hora de despertarnos y acostarnos (es muy recomendable que sea antes de las 12 de la noche, porque el descanso es más reparador). El horario de las comidas, (conviene que la cena se tome 2 horas antes de irse a dormir)
La ansiedad y la depresión han aumentado debido a factores sociales y ambientales, que nos imponen un estilo de vida más tenso, con prisas. El tono nervioso excitado nos impide dormir tranquilamente. El Yoga y técnicas de relajación resultan muy útiles si se practican con constancia porque disminuyen el exceso de tono nervioso.
Para las personas con poco tiempo es muy importante dedicar 10 minutos cada día para desconectar de las obligaciones y conectarse con el cuerpo, puede realizarse a través de una respiración lenta, profunda, consciente, escuchando buena música relajante, a solas, sin ruidos ni TV, realizando un recorrido consciente del cuerpo e invitándole a una relajación .
La meditación es una ayuda maravillosa que produce con la práctica progresiva una profunda calma mental.
Baños en la bañera de agua caliente con un puñado de sal marina y unas gotas de aceite esencial de Melisa, Azahar o lavanda producen un efecto muy relajante a nivel muscular.
Pediluvios, baños de pies de agua caliente antes de dormir e irse a la cama con una infusión de plantas relajantes endulzada con miel.
Un ejemplo de una tisana relajante es la formada por Melisa, amapola, flores de azahar y pasiflora a partes iguales.
También se pueden tomar preparados homeopáticos, una buena combinación de flores de Bach y/o plantas relajantes en extracto.

Fuente: Diariodelasierra.es

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