Sexo saludable

domingo 16 de mayo de 2010

Cada día crece la evidencia científica sobre los beneficios que trae para el corazón, el estado de ánimo, los músculos y el cerebro. Estos son algunos de ellos.

¿Quién dijo que los asuntos de cama no son problemas de Estado? Y no hablo de los deslices de algunos mandatarios, que no pasan a la historia, precisamente, por sus ejecutorias de gobierno, sino por sus faenas amatorias.

Me refiero a que, sin mojigatería alguna, el presidente del Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, y su ministro de Salud, José Gomes Temporão, decidieron lanzar una consigna a sus ciudadanos: "Para cuidar la presión arterial, hay que tener sexo".

No están atentando contra la moral ni llamando a la promiscuidad. Nada de eso: están siendo coherentes con su realidad nacional.

En un país de hipertensos carnavaleros, donde el sexo atrae y hasta manda la parada, no se puede esperar que cale tan fácil, y de un día para otro, el mensaje de que la tensión se controla bajándole a la sal y saliendo a trotar al Sambódromo.

Había que decirles a los brasileños que se metieran a la cama -con responsabilidad, eso sí- y se dieran a la tarea de proveerse el remedio más económico y divertido posible, no sólo para la hipertensión, también para muchos otros males. Soporte científico había; voluntad, también. Sólo faltaba valentía política. Y qué bien que la tuvieron. El sexo es una eficaz medida de salud pública (ver recuadros).

Tenga en cuenta

 Hecha esta tarea, ahora hay que tener en cuenta ciertas claves que permiten sacarle al aquello el máximo partido.

De mañana: un reciente estudio de la Universidad de Queens, de Belfast (Londres), y que fue publicado en New Scientist, concluyó que el sexo matutino refuerza las defensas del cuerpo, mejora la circulación, es más efectivo que el polvo nocturno para bajar la presión sanguínea y produce endorfinas.

Ni mitos ni tabúes: "No funciona si lo tiene chiquito", "Un polvo es muy poquito", "El sexo oral es sucio", "Sin penetrar no se vale": mitos como éstos pueden congelar lo que sea. A la cama hay que ir sin tanta bobada, y con la mente abierta.

Sin pensarlo tanto: está demostrado que para hacerlo sólo hacen falta ganas (a veces ni siquiera se necesitan dos bajo las sábanas). Pensarlo tanto simplemente no ayuda. Hay que lanzarse. Los rapiditos y el sexo en un lugar inesperado a veces son más benéficos que un polvo largamente preparado.

Anatomía pura: nadie lo ha visto, pero hay quien jura que el punto G de los señores y de las señoras existe de verdad. Dicen los que saben que llegar a ellos no es lo más divertido; la delicia está buscarlos.

Beneficios

1. Baño químico para el cerebro
Cuando una persona se acerca a su compañero, se activan las áreas responsables de las emociones, por el intercambio de información química entre el cerebro, los órganos de los sentidos y los sexuales. En la fase de excitación se liberan endorfinas, que alivian el dolor, y oxitocina, que mejora el afecto. Durante el orgasmo se libera serotonina, responsable de la sensación de bienestar.

2. Corazón y circulación
Cuando una persona está excitada, las células sexuales liberan óxido nítrico, lo que favorece la dilatación de los vasos sanguíneos y aumenta el flujo de sangre. Éste disminuye la tensión arterial y mejora el desempeño del corazón.

3. Músculos
Es un buen relajante muscular. Dependiendo de las posiciones escogidas, pueden fortalecerse las caderas, el dorso y el abdomen.

4. Se duerme mejor
El orgasmo lleva al cuerpo a un grado tal de relajación, que favorece el sueño profundo y reparador.

5. Es analgésico
Las endorfinas liberadas durante el sexo son el mejor analgésico producido por el cuerpo. Tiene el poder de calmar dolores crónicos, articulares, de cabeza y los cólicos.

6. Favorece la salud mental
Reduce la ansiedad, alivia el estrés y mejora la autoestima. Las personas sexualmente activas sufren menos depresión y tienen menos riesgo de suicidio.

7. Eleva las defensas
Una o dos actividades sexuales semanales fortalecen el sistema inmunológico y protegen a las personas de resfriados y otras infecciones.

8. Mejora la menstruación
El sexo practicado una o dos veces por semana regula los ciclos menstruales.

9. Cuida la próstata
La eyaculación frecuente elimina virus que pueden generar tumores.

10. Alarga la vida
Sus efectos sobre el corazón, el cerebro y el sistema inmune de las personas, entre otros, explicarían el aumento de la expectativa de vida.

11. Control de peso
Una relación sexual hace que el cuerpo gaste cerca de 100 calorías, que pueden ser equivalentes a un trote de 20 minutos, a 7,5 kilómetros por hora.

12. Protege el sistema renal
Las glándulas suprarrenales liberan adrenalina, que aumenta la frecuencia cardíaca y estimula la circulación.

13. Testículos y ovarios
Eleva la producción de testosterona, que favorece la liberación de dopamina en el cerebro. En los ovarios la testosterona se convierte en estrógenos. Estos embellecen, literalmente, la apariencia de la piel y les dan brillo a los ojos y al pelo.

Ester Balac

Fuente: Eltiempo.com

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