Sexo y salud

jueves 20 de mayo de 2010

¿No practicarlo puede tener consecuencias negativas para la salud? Mendocinos cuentan sus experiencias y especialistas nos dan recomendaciones.

Hay quienes dicen que no practicarlo puede tener consecuencias negativas para la salud. Mendocinos cuentas sus experiencias y especialistas dan recomendaciones.

“Depende... todo depende”

Es verdad, se puede vivir sin sexo, aunque para muchos “la vida sin sexo “no es vida”.

Más allá del juego de palabras y afirmaciones populares, la verdadera pregunta es respecto a si la falta de sexo puede generar o no algún tipo de enfermedad.

¿Es malo o bueno la abstinencia y sus repercusiones en el cuerpo y la psiquis? ¿Con qué frecuencia debería tenerse relaciones? ¿La autoestimulación sirve? ¿Se genera atrofia en los músculos internos de los genitales si no son usados?

Y sí las dudas son muchas y nada mejor que desnudarlas -metafóricamente hablando- con los especialistas y su opinión. Una oportunidad para bucear y saber sin vergüenza.

Como un deporte

El titular salió publicado recientemente en varios diarios y la declaración no venía de Guido Suller, Jacobo Winograd ni de otro fantoche mediático, sino del mismísimo ministro de Salud de Brasil, José Gomes Temporao.

Fue durante el Día Nacional de Combate a la Hipertensión en Brasil, en que el funcionario recomendó a la población que tuviera sexo seguro como una manera de prevenir problemas cardíacos.

“Las personas tienen que moverse. El partidillo (de fútbol) del fin de semana no debe ser la única actividad física de los brasileños. Los adultos deben practicar ejercicios, caminar, bailar, y tener sexo seguro”, aseguró el ministro al lanzar una campaña que busca mejorar los hábitos alimentarios de los brasileños y combatir la vida sedentaria y la obesidad.

¿Pero qué dicen los verdaderos protagonistas del tema, es decir la gente común? Según comentó Valeria, una mujer de 45 años, separada desde hace cinco, y en pareja desde hace un mes: “Yo no tuve contacto sexual con nadie y me costó mucho hasta animarme a conocer a mi nueva pareja. Finalmente lo hicimos, y la realidad es que mi autoestima y el contacto con ese otro, era algo de lo que me venía privando por sentirme fuera del circuito, vieja, y de vuelta. El me hizo entender que no era así, y que la sexualidad entre dos personas es algo necesario y sano. A mí me ayudó desde lo psicológico hasta lo físico”.

Por su lado, el doctor Marcelo Romero, médico de familia y clínico de Terrazas Alta Medicina” opinó al respecto: “Para disminuir el riesgo HTA (hipertensión arterial) y de enfermedades cardiovasculares, lo que se recomienda es ejercicio aeróbico moderado, cuya intensidad debe ir incrementándose de manera gradual. Por ejemplo se recomienda: caminatas, bicicleta, natación, danza. Ahí uno podría también incluir la actividad sexual segura. Pero como en todo, también existen contraindicaciones como son la insuficiencia cardíaca descompensada, angina inestable, HTA severa y mal controlada y algunas arritmias. En esos pacientes no se recomienda actividad física ni sexual”.

Por otra parte y desde el punto de vista psicológico el sexo también aporta beneficios como la de generar sensación de vitalidad, elevar de la autoestima, estimular la creatividad, entre otras cosas. Libera endorfinas que son neurotransmisores con propiedades sedantes y analgésicas.

Un buen “uso”

“Si no la utilizás te va a dar atrofia sexual”, dispara el chiste en muchas reuniones de diferente género. Y más allá del humor, los especialistas en sexualidad rescatan los efectos que la misma tiene en el organismo y hasta en el promedio de vida.

“Yo no podría vivir sin sexo, es algo que no sólo me gusta, sino que me hace bien, me siento alegre, vital y hasta los exámenes de mis defensas salen perfectos. No creo que nadie muera por no practicarlo, pero tengo amigas que el hecho de no hacerlo le repercute de manera terrible en la autoestima”, contó Lola, una joven de 37 años contadora, que mantiene una vida sexual activa.

Según explicó Alejandrina Román de Giro, psicóloga, sexóloga y educadora sexual “tener sexo resulta beneficioso en muchas áreas. Genera endorfinas, aumenta la circulación y la tonicidad vaginal y mantiene el deseo sin aletargarlo por la falta de sexo. Además existen investigaciones muy serias que determinan que tener dos orgasmos semanales, aumentaría el promedio de vida en diez años más”.

“No sex”

¿Qué genera que muchas personas de diversas edades no tengan sexo? Las causas son tan diversas como personales: religiosas, de edad; malas experiencias, duelos; y la psiquis de cada individuo. “En la mujer, por la menopausia puede llegar a generarse una atrofia vaginal si no se mantienen relaciones sexuales o autoestimulación, dependiendo el caso, ya que la irrigación y la tonicidad vaginal se ven relegadas”, explicó la sexóloga.

“Por una cuestión de valores religiosos, yo no tendré sexo hasta casarme. Es una decisión que no me pesa porque es algo consensuado con mi pareja y que viene de familia. Y si bien tengo 22 años y de casarme lo haré en dos años más, no considero que me repercuta de manera negativa ni en mi psiquis ni en mi cuerpo”, detalló Antonella, una joven estudiante de diseño, que hace un año está de novia.

Según explicó a Estilo el doctor Miguel Palmieri, médico especialista en sexología clínica, especialista en Educación para la Salud (Univ.Federal Río de Janeiro) “La falta de sexo se vincula con vocaciones religiosas, promesas, incorporación a sectas, o creencias que llevadas al extremo, anulan la sexualidad, al menos en una parte. Cuando uno reprime aspectos que están dentro, la energía que se intenta reprimir se expresa por otros carriles no saludables. Muchas neurosis, depresiones, compulsiones, esconden este aspecto represivo”.

Otros por su lado, funcionalmente deciden no tener sexo y ponen su libido en el trabajo, la religión, en los aspectos sociales, no escondiendo su sexualidad sino decidiendo a través de un proceso de análisis anular, en muchos casos parcialmente su sexualidad.

“Ni tanto, ni tan calvo” dice el refrán popular, tratando de ver en cada situación el equilibrio y los matices. Tener o no sexo, no se trata de una decisión que va a determinar nuestra salud en términos absolutos. Aunque no hay que perder de vista que la sexualidad es parte de ella.

Fuente: losandes.com.ar

http://www.wikio.es