Adelgazar, quiero adelgazar !!

lunes 7 de junio de 2010

Es el profesional el que sabe cuántos kilos y en qué tiempo deberán bajarse. Generalmente, a la consulta llegan pacientes y dicen: "Quiero bajar cinco kilos en tres semanas".

Otros más audaces añaden: "Por si acaso, no me mandes ejercicios, porque no tengo tiempo". Entonces mi respuesta es: "¿Le dirías al oncólogo que en el tratamiento no se te caiga el cabello?" Hay situaciones que son inherentes a cada tratamiento, y en el adelgazamiento, la actividad física es el 50% del mismo.

También hay los que creen que adelgazar es algo mágico y que la Internet es la escuela de medicina o la de nutrición. Cuando les empiezas a dar la explicación de lo que deberán hacer, te dicen: "Yo haré el tratamiento, pero mi vinito o mis tragos de fin de semana no me los quitas".

Sin embargo, hay otros puntos que debemos tomar en cuenta:

Antes de iniciar un régimen de adelgazamiento es importante una evaluación con exámenes que incluyan colesterol total y fracción (HDL, LDL), triglicéridos, ácido úrico, glucosa, etc. Esta información cruzada con la obtenida en las medidas antropométricas (peso, talla, % de grasa, contorno de cintura y cadera, entre otros) y la misma historia clínica nos ayudarán a tener los objetivos claros del tratamiento y hacia dónde debemos dirigir el mismo.

Debemos explicarles también que el adelgazamiento no es igual a los 20 años que a los 40, pues cada etapa de vida tiene necesidades y un futuro que debemos resguardar. Es decir, una joven de 20 años está formando aún sus huesos o, por lo menos, está llenando el almacén con calcio, mientras que una mujer de 40 está cerca de la menopausia, está perdiendo y no formando hueso, aumenta grasa a nivel del abdomen, de tal manera que en ambos casos no puedo olvidar las necesidades de una dieta equilibrada.

Y este punto es uno de los que más me gusta escribir y hablar: la gran mayoría de personas confía en la balanza y, aunque esto sea decepcionante, la balanza no me sirve de nada más que de un dato (que es el peso) y que, a partir de él, obtendremos no el Índice de Masa Corporal (IMC) sino un indicador más importante que es la composición corporal en donde evaluamos la grasa que hay contenida en el cuerpo. Así que mucho más importante que pesarse en la balanza es medir cuánta grasa he perdido.

En el adelgazamiento no hay magias, no hay milagros ni nada que se le parezca. Solo hay un arduo trabajo, paciencia y, por encima de todo, ganas de aprender a alimentarse bien, mejorar la actividad física, pero, especialmente, las ganas de aprender a vivir. Esta es la fórmula que resulta exitosa.

Fuente:  peru21.pe

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