Cambiemos de habitos

domingo 13 de junio de 2010

En la práctica, es más importante primero adelgazar para después conseguir el cambio de hábitos alimentarios, que al revés, es decir, primero cambiar los hábitos para, en segundo lugar, adelgazar. Esto se debe a que a medida que adelgazamos, nos sentimos muy estimulados gracias al cambio que representa para nuestra imagen exterior vernos con unos kilos de menos, notamos que la ropa se nos cae..., incluso nos sentimos con más energía. Todas estas sensaciones nos producen mucho placer y lo queremos conservar, para ello, debemos mantenernos delgados.

En realidad estamos tratando un problema de conducta, de adicción a la comida y si esta adicción no se soluciona, volveremos a engordar al bajar la guardia.....

El consejo de experto

Quizá por todo lo explicado anteriormente es importante que la persona con sobrepeso o la persona obesa se deje aconsejar por un experto, se deje ayudar para conseguir sus objetivos. Debe aprender a no estar dominado por la comida, y no es tan fácil hacerlo. Entiendo pues, que logrando un descenso seguro de peso inicial, se consigue motivar el deseo. Por tanto, lo importante es ver como el número de la balanza va bajando. Es una manera de empezar a quitarse una asignatura pendiente: adelgazar. Empezamos a hacer algo con este fin y esto es muy importante.

La persona que decide adelgazar debe quitarse de encima el placer que le representa el exceso de comida (es decir, comerse una caja entero de bombones, ponerse siempre el trozo más grande en su plato, comerse un vaso entero de helado...).

El deber cumplido

Una vez se ha conseguido superar el mono que representa decir el primer no, y el segundo y el tercero.... podremos irnos a dormir con el sentimiento del deber cumplido y aquí es donde empezará a cambiar nuestra actitud frente a la comida.

Debemos concentrarnos en cumplir el tratamiento y localizar toda la energía para llegar al objetivo: adelgazar. La clave está en mantener este pensamiento, dejándose aconsejar en el inicio del tratamiento.

Cuando llegamos al peso más adecuado, el objetivo siguiente y quizá igual o más importante sería el mantenimiento del peso adquirido. Por tanto, debemos reconocer y consolidar la nueva imagen corporal que tantas satisfacciones nos ofrece.

Debemos aprender a vivir como flacos aunque tengamos todavía 10, 15, 20 kilos de más.... Debemos vigilar y no distraernos, porque es peligroso bajar la guardia respecto a nuestra relación con la comida.

Fuente: www.elperiodicodearagon.com

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