Cerveza contra la deshidratación

lunes 21 de junio de 2010

El Centro de Información Cerveza y Salud y la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (SEDCA) han presentado este lunes el Manual de la hidratación y la cerveza en el que se recuerda que en épocas veraniegas se debe incrementar el consumo de líquidos para evitar la deshidratación del organismo, y, entre otras opciones, recuerda que la cerveza, con o sin alcohol, y siempre que se consuma de manera moderada puede ser un alternativa saludable.
   La cerveza aporta al organismo cuando se ingiere, sobre todo, agua (95%) y, además, otras sustancias con un especial interés nutritivo, como vitaminas del grupo B (especialmente, ácido fólico), fibra y minerales (silicio, potasio y magnesio).
   "Se ha calculado que las necesidades de ingestión de agua del organismo giran en torno a los 30-35 mL por cada kilogramo de peso y día, lo que equivale a que nuestro organismo necesita una media de entre 2 y 2,5 L de agua cada día", ha explicado durante la presentación del manual presidente de la SEDCA, Jesús Román Martínez.
   Cuando el organismo se encuentra en un proceso de deshidratación del 2,8 por ciento del peso corporal por exposición al calor o tras un ejercicio fuerte, implica una disminución medible de la concentración, del rendimiento físico y de la memoria a corto plazo, con un aumento destacado del cansancio, aparición de dolores de cabeza, así como una reducción del tiempo de respuesta ante estímulos externos.
   Por este motivo, según ha comentado, "la deshidratación contribuye a poner la vida en peligro en caso de golpe de calor y coexistencia con otras patologías, por lo que no hay que esperar a tener sed, sino que hay que beber poco a poco a lo largo del día y evitar las fuertes pérdidas de líquido".
   La sed es un mecanismo fisiológico por el que el cuerpo regula la cantidad de agua que necesita consumir, y el agua es la principal fuente a la que se recurre para calmarla. Sin embargo, "existen factores, como el color, sabor, olor y temperatura de una bebida, muy influidos por preferencias culturales y sociales que contribuyen a la ingestión voluntaria de una bebida", ha explicado Jesús Román Martínez.
   Asimismo, han recordado que el consumo de cerveza en España se ha relacionado tradicionalmente con el calor por factores como la temperatura habitual de consumo, que oscila entre 8 y 10 grados, o la presencia en la bebida de una burbuja de pequeño tamaño obtenida tras la producción de gas carbónico en el proceso de fermentación. La manera más común de consumo de cerveza en España país es en frío, junto con comida y en cantidades moderadas.
   No obstante, han recordado que los efectos beneficiosos de estas bebidas se observan únicamente cuando el consumo es moderado y responsable por parte de adultos sanos en el marco de una alimentación sana y equilibrada. "Si se está tomando fármacos, si se va a conducir o en el caso de las mujeres embarazadas, el consumo de alcohol debe ser nulo", advierten.

Fuente: www.europapress.es

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