Secretos anti kilos

martes 15 de junio de 2010

Secretos anti kilos

Entonces, ¿cuál es la fórmula para librarse de los kilos de más? En realidad, "no hay un tratamiento único. Y es que aún no se conocen todos los mecanismos que producen la obesidad. Por ejemplo, una persona podría tener a lo largo de su vida varios tipos de obesidad. Un tratamiento que a los 20 fue efectivo, es probable que a los 50 no funcione", explica la doctora Gutt.

Sí, los especialistas coinciden en una serie de claves que permiten armar un plan efectivo y que no ponga en riesgo la salud. A continuación, algunas de ellas.

La regla básica es ingerir menos calorías de las que el cuerpo necesita. "Es simple. Si uno consume las calorías que gasta, no logrará bajar de peso", explica Braguinsky. Además, se recomienda elegir alimentos con baja porcentaje de grasas y azúcares concentrados.

Otro tip es realizar cuatro comidas diarias y, al menos, dos colaciones. No sirve de nada "resistir" un día entero con una "ensaladita" de lechuga y tomate y, a la noche, "devorarse" toda la heladera. "La idea es que uno coma los alimentos y no, que los alimentos lo coman a uno", agrega el especialista.

Tampoco hay que plantearse metas imposibles. Un buen objetivo es reducir el 10 por ciento del peso inicial. Una vez que la persona logre estabilizarse en ese peso, podrá pensar en reducir algunos kilos más. Y en esto hay que escaparle a los patrones culturales. "Los ideales estéticos remiten a figuras cada vez más delgadas. Por ejemplo, Miss Suecia de la década del 50 tenía 20 kilos más que Miss Suecia de 2000", comenta la doctora Gutt.

Aliarse con la gimnasia. Según la Asociación Argentina de Dietistas y Nutricionistas, "el ejercicio es como un fármaco para el organismo." Aumenta el gasto calórico. Además, previene enfermedades como la diabetes del tipo II, que está muy relacionada con la obesidad, y los problemas cardiovasculares.

Sin pasar hambre

Otro "truco" es elegir alimentos que brinden una mayor sensación de saciedad. Así, será más fácil cumplir al pie de la letra con el plan propuesto y evitar los ataques a la heladera. Aquí, algunas recomendaciones.

Aumentar el consumo de proteínas. Estas se encuentran en los alimentos de origen animal. Como ser: carnes, de distinto origen, o claras de huevo.

Elegir alimentos ricos en fibras, como los cereales. Al digerirse parcialmente, dan mayor sensación de saciedad.

También conviene incorporar alimentos que aumenten el trabajo digestivo. Por ejemplo, es mejor comer una banana que una manzana. O una vaso de leche antes que un yogur. Aunque, "para darle mayor densidad se le puede agregar un puñado de salvado de avena o mijo", agrega Braguinsky.

Los cuidados no terminan ahí. Una vez que se llegó al peso buscado, se debe seguir un plan de mantenimiento, tan activo como el de descenso. Según los especialistas, si uno no incorpora pautas saludables ni realiza un cambio en su estilo de vida, lo más probable es que recupere su figura anterior.

Fuente: www.clarin.com


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